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Estilos de Aprendizaje

Última modificación: 29-06-2012 12:05PM CEST
El aprendizaje es un proceso complejo, donde intervienen factores cognitivos, emocionales, sociales, orgánicos y circunstanciales de muy diferente índole. Tales elementos generan un perfil diferenciado en cada persona con respecto a la forma en que se procesa la información. Por esta misma razón, no existe una sola forma de aprendizaje, sino que cada individuo tiene su estilo personal de aprender. Mientras más y mejores datos tengamos para mejorar nuestra capacidad de aprendizaje, nuestros posibilidades de éxito existencial estarán más accesibles, pues aprenderemos con nuestro cerebro y no contra nuestro cerebro.
 
 
El concepto de aprendizaje empleado a lo largo del test no se circunscribe sólo al área académica o profesional, sino que incluye la potencialidad general para enfrentar con éxito los estímulos que enfrentamos a lo largo de nuestra vida, sean del área intelectual, emocional, social, espiritual o destreza física. Por esta razón, el proceso de aprender se convierte en la rueda maestra del desarrollo humano y en el foco de atención de toda institución productiva o académica.
 
 
El test de “Estilos de aprendizaje” considera las siguientes variables:
 
  1. Preferencia en la entrada-salida de la información; en esta área, se diagnostica el canal favorito para recibir la información y puede ser: visual, auditivo o cenestésico; cada uno de ellos, a su vez, se inclina a ser interno o externo.
  2. Foco de atención, que se refiere a las diferentes posibilidades de concentración de la energía mental; en esta dimensión, las opciones son: foco de atención múltiple y flexible o foco de atención único y estructurado.
  3. Tendencia intelectual, que mide la orientación hacia el pensamiento concreto o el pensamiento abstracto.
  4. Entre los factores emocionales considerados en el test y que afectan el estilo de aprendizaje, están:
  5. Tolerancia ante el esfuerzo y ante la frustración, que detecta la capacidad de enfrentamiento a los retos, a la dilación de los resultados y la capacidad de consistencia.
  6. Motivación: uno de los factores emocionales más fuertes para el aprendizaje es la motivación intrínseca o la motivación extrínseca; esta variable mide el impulso interno o las condicionantes externas para aprender; por ejemplo, algunas personas aprenden mejor bajo presión que otras.

La combinación de estas variables da por resultado un estilo de aprendizaje, del cual se desprenden características específicas y sugerencias para aprovechar las propias fortalezas y disminuir las deficiencias existentes en cualquier perfil humano. A continuación encontrarás una descripción de tu estilo de aprendizaje y las opciones para desarrollar mejor tus habilidades.

1. Programación neurolingüística para el aprendizaje

 
Cada cerebro humano tiene unas características genéticas que lo hacen único e irrepetible; sin embargo, es posible detectar patrones de captación y procesamiento de la información que nos permite establecer caminos útiles para diagnosticar estilos de aprendizaje.
 
Hablar de "programación" no implica una mecanización de pensamiento ni un determinismo, sino una preferencia inconsciente y un funcionamiento de circuitos neurológicos que se activan para captar información, procesarla y expresarla en forma típica.
 
Las programaciones se manifiestan en conductas, lenguaje, reacciones emocionales y en todas aquellas características predecibles en el ser humano. El conocimiento de estas manifestaciones neurológicas favorece la adecuada elección de metodologías y de la intervención educativa que se adapta a cada estilo.

2. Foco de atención

 
Es la preferencia neurológica para invertir y dirigir la energía intelectual en forma convergente o divergente, con estructura o con flexibilidad.
 
En la atención existe dos áreas importantes :
 
  1. El campo de atención que incluye todos los estímulos internos (hambre, temperatura, comodidad, posibles dolores...) y los estímulos externos (sonidos, imágenes, sobre todo). Todos estos estímulos compiten por lograr ser el centro de atención y descartar a los demás. La madurez neurológica y la educación va formando un filtro para seleccionar adecuadamente la atención a ciertos estímulos y colocarlos en el foco.
  2. El foco de atención que es la elección de un estímulo, sobre todos para dedicarle la energía intelectual y emocional disponible. En la medida en que el foco es más potente, los estímulos que quedan en el campo se debilitan considerablemente, al grado que casi desaparecen de nuestra conciencia.
El foco de atención juega un papel importante en el aprendizaje porque establece las características concretas del ambiente externo para la efectividad en el manejo de la información.
 
La atención funciona como un filtro intelectual de la inmensa cantidad de información que nos rodea, la cual compite para ser captada por nuestro cerebro. Sigue procesos naturales de selección y organización de todos los datos según prioridades personales, establecidas en forma inconsciente.
 
La mecánica selectiva de la atención estructura la información de forma diferente mediante el rechazo de algunos datos y el énfasis en otros.
 
La organización de los datos también depende de la importancia concedida a los múltiples detalles o a la esencia de un mensaje informativo; la prioridad que realiza el filtro de atención permite que el cerebro capte una multitud de datos en forma simultánea, sin importar el orden; o bien, por otro lado, se centra en un dato por vez para ser ordenado, jerarquizado y procesado gradualmente.


3. Tendencia intelectual: concreta o abstracta

 
El cerebro humano tiene dos preferencias fundamentales para procesar la información: concreta o abstracta. Independientemente de la naturaleza de los datos, la mente humana transforma en conocimiento la información mediante la utilización de mecanismos inconscientes y automáticos.
 
La tendencia concreta o abstracta no tienen rango de oposición y es posible que algunas personas tengan ambas tendencias conviviendo en su mente; esta posibilidad de hecho aporta una riqueza mayor para el aprendizaje pues ayuda a procesar la información de manera variada y complementaria. Sin embargo, es más común encontrar que una de estas tendencias sea dominante en nuestras operaciones intelectuales.
 
La tendencia intelectual es la responsable de la facilidad o dificultad para enfrentar determinados contenidos académicos que son más coherentes con cada una; de este modo se refuerzan con el uso o se deterioran por el rechazo natural a una información.


4. Tolerancia ante el esfuerzo y la frustración

 
El estilo de aprendizaje también contiene ingredientes emocionales como la tolerancia ante el esfuerzo y la frustración. Este mecanismo forma parte de la inteligencia emocional que apoya o deteriora el aprendizaje desde su interior más poderoso. La actitud maestra para formar hábitos positivos es la dilación de la gratificación y la capacidad para enfrentar dificultades o problemas.
 
El aprendizaje es un hábito y no depende de acciones aisladas o esporádicas; por esta razón es importante verificar el estado actual de la tolerancia ante el esfuerzo y la frustración a fin de atender adecuadamente este rasgo personal. La autodisciplina y la autogestión son las derivaciones naturales de esta tendencia que no sólo repercute en el trabajo académico sino en todas las acciones que sustentan el desarrollo armónico del ser humano.


5. Motivación

 
Otro factor emocional del estilo de aprendizaje es la motivación que, junto con la tolerancia ante el esfuerzo y la frustración, logra que todos los componentes intelectuales positivos se intensifiquen y enriquezcan.
 
La motivación es un móvil personal de acción; cuando el origen está en razones personales y no dependiente de premios o castigos, sino de la gratificación derivada de la misma acción, la motivación es intrínseca. Por el contrario, si el móvil de acción depende de la búsqueda de una gratificación fuera de la misma actividad y se orienta al logro de un premio o la evasión de un castigo, es una motivación extrínseca.
 
La motivación en el aprendizaje depende primero de que las habilidades para el aprendizaje estén aseguradas pues uno de los mayores abastecedores de la motivación es el éxito y éste depende de las herramientas intelectuales de alto nivel que propicien el logro en el aprendizaje.
 
El ingrediente emocional de la motivación es aportado por la autogestión, la disciplina sistemática y una visión positiva de futuro.